martes, 16 de julio de 2013

Heridas con alegrias


Con un nudo en la garganta después de un  largo periodo y un deseo enorme con mi pecho y mi corazón, un pasillo largo interminable, cada paso es un latido, van y viene parecen hormigas de todos colores, y yo de verde ja. Que loco, la comadre allá esperando.Se conversa mucho, murmullo trabajo de hormiga, cada uno tiene su labor todos en sus puestos, ambiente cálido medio espeso para el recién llegado, aturdidor, es la misma volada esa.

Encienden motores primero se calienta después empiezan a quemar se corta abrir con mucho cuidado controlan el reloj del aceite miran la temperatura, mangueras bien acomodadas en su lugar, todo va como tiene que ser todo en su orden, nadie se atropella y la luz se empieza abrir de apoco, se asoma se ve bien los interiores. la batería en su lugar, uno cada vez mas grande se siente con el pecho gigante a esas alturas.
Hay un ultimo tramo después de una larga labor de hormiga, se abre el carburador sacan la semilla que se instalo después de mucho tiempo de espera, se levanta, cortan la manguera se limpia, tapan devuelta con mucho cuidado, se intercambian unos rayos algo anda mal pero se soluciona con un chiste, ambiente normal todo vuelve a su lugar y lo mas esperado se le acercan, se toma, se mira, se ilumina la sala y con mucha felicidad nace un camino nuevo para una nueva vida...

Yo el toro

Por ser un toro de buena ley, siguió la huella sin saber adonde lo llevaban esos pasos.Siempre mirando apoyar sus patas, no miro el horizonte para descubrir su rumbo. Una noche, llega a un lago y bebió. Fue la primera vez que el toro vio las nubes, no por levantar la cabeza si no por el reflejo en el agua. Descubrió que la sustancia que bebía también venia del cielo, un cielo que jamas miraba. Se sintió muy mal por vivir pendiente solo de si mismo y descubrió que no tenia vida interior. Comprendió que sin un ideal compartido, la vida no tenia mucho sentido. Miro que su alrededor y se sintió cerca de la gente... pero no unida a ella.